martes, 18 de octubre de 2011

Gilad está en casa

Y así fue. Con lo complicado que se veía tiempo atrás, Gilad Shalit está de vuelta en Israel.
1941 días estuvo secuestrado por el grupo terrorista Hamas en la Franja de Gaza, sin siquiera poder recibir una visita de la Cruz Roja Internacional (que nada garantizaría, pero es un dato más).
La mezcla de sensaciones, la felicidad por el regreso de Gilad, la desesperación por la liberación de mas de mil prisioneros terroristas, la emoción de sentimientos encontrados.
Y es que cada soldado que sale a defender al Estado de Israel no es uno más del montón. Como dijo el Primer Ministro de Israel, Benhamin Netanyahu, en una conferencia de prensa
"Como lídes que, a dirario, envía soldados a defender a ciudadanos israelíes, creo que la 'responsabilidad mutua' no es solo un slogan: es la piedra angular de nuestra existencia."
Porque en Israel no hay soldados no identificados. Así lo expresó el poeta Yehuda Amijai
"No tenemos soldados anónimos; no tenemos una tumba del soldado desconocido. Quien desee depositar un ramo de flores deberá deshacer su ofrenda en innumerables pétalos desmenuzados y multiplicados y dispersarlos."
Cada uno que sale, regresa. Vivo, o muerto. Pero en Israel.
El acuerdo de intercambiar 1027 prisioneros (asesinos, terroristas y peligrosos) generó en Israel y en el mundo mucha controversia. Y más aun por parte de las familias de aquellos que perecieron en manos de quienes ahora gozarán de su libertad.
Pero esta es nuestra premisa. Porque la vida de un soldado israelí, un ciudadano israelí, vale mucho más que 1027 que desprecian la vida misma.





Fuente: www.masortiamlat.org

No hay comentarios.:

Publicar un comentario